Plataforma Ciutadana pel Progrés de Menorca
La vía alternativa entre Ciutadella y Ferreries, que ha presentado el Consell insular ante los medios de comunicación, ha recibido una sonora pitada y un rechazo generalizado por parte de los ciudadanos y colectivos de lo más diverso. Si bien la propuesta parecía estar consensuada entre los ayuntamientos de Ciutadella y Ferreries y el propio Consell insular, el rechazo provocado entre la población ha llevado al PSM a desmarcarse de la propuesta y ha dejado sólo al PSOE defendiendo el bodrio de proyecto.
Lo cierto es que la propuesta presentada por los iluminados del Consell insular no supera el más mínimo análisis serio y riguroso que se haga sobre ella.
En primer lugar, el vial presentado no tiene la anchura suficiente como para que puedan pasar dos autobuses o dos camiones a la vez, con lo cual el objetivo inicial, que era tener un camino que pudiera ser usado en un supuesto caso de colapso total de la carretera general, ya no se cumple.
Tampoco podemos hablar de un camino paisajístico, cuando el paisaje que se vería desde el camino sería el de la carretera general. Menudas vistas tendrían los ciclistas y los jinetes a lomos de sus caballos, usuarios habituales de esta futura ruta. Lo acertado sería, en todo caso, arreglar los caminos rurales ya existentes, que están todos muy mal, y hacer unas rutas paisajísticas de verdad y no estos inventos sin sentido.
Hasta la fecha, el principal argumento para no hacer el desdoblamiento de la carretera general era el excesivo consumo de territorio. Curiosamente ahora no se tiene en cuenta este factor, precisamente cuando el consumo que implicaría este vial alternativo es prácticamente el mismo.
Estamos ante un nuevo caso de argumento que cae por los suelos. También se diluyeron los problemas para hacer el dique en Ciutadella, o el ampliar el campo de golf en Son Parc, o hacer la desaladora, o la ampliación del aeropuerto. Basta que quien lo promueva sea de izquierdas para que el mismo proyecto que antes recibía todas las contraindicaciones posibles, automáticamente pase a ser un proyecto adecuado, sostenible y adaptado a los principios de la Reserva de Biosfera.
En fin, estamos ante un proyecto que no resuelve los problemas de la carretera general, crea un camino nuevo que nadie ha pedido, no mejora los caminos rurales ya existentes y supone una inversión inútil, se mire por donde se mire. Y todo esto, por no querer reconocer que la única alternativa viable es el desdoblamiento. ¡¿Merecemos los menorquines estos políticos?!







