


Ya lo advirtieron desde la organización. La etapa de Maó, la tercera y útlima de este quinta vuelta a Menorca en BTT, era la más dura. No sólo los participantes han dado buena cuenta de ello, sino que el número de averías en las bicicletas denotaban las horas y los kilómetros recorridos. Sin embargo, el compañerismo y el buen ambiente se han vuelto a apoderar de esta última etapa.
Y parece que esta es la tónica que caracteriza a esta vuelta, un hecho que ha sorprendido al director y al redactor de la revista Solo Bici, Paco Comuñas y Dani Pérez, que han acompañado a los participantes. Ambos han remarcado el hecho de que las vueltas en la península siguen mucho más la tónica de competición, y que el compañerismo queda relegado al segundo plano. Asimismo, han comentado lo sorprendidos que han quedado por la buena forma de muchos de los participantes, ya que aunque en Menorca no se vean grandes cuestas, el hecho de subir y bajar constantemente pequeños desniveles requiere de un esfuerzo físico remarcable. También han hecho especial mención al número de mujeres participantes, que han conseguido hacer un buen papel en esta vuelta.
Por lo que a la jornada se refiere, los bikers han pasado más calor y el tramo de la albufera de Es Grau lo han hecho en grupos de cinco para disminuir el impacto ambiental. Los últimos corredores llegaban sobre las 16 horas a Maó, de donde han salido a las 9.30 de la mañana para recorrer esta tercera etapa que ha transcurrido por la zona norte de Maó y Alaior.
Los más de 600 participantes se han despedido hasta el año que viene de esta vuelta, que este 2009 ha batido el récord de inscripciones, por lo que se ha tenido que aumentar el tope de 500.







