El factor Pavelló Menorca llama a la puerta del vestuario del ViveMenorca ante la gran cita del mièrcoles (21:00h) contra el CAI Zaragoza. El ambiente que sea capaz de crear la afición, y que envolverá la pista, determinará la capacidad de reacción del equipo de Paco Olmos.
El capitán Urko Otegi apela al apoyo de los seguidores, que en ningún caso cuestiona, para que el equipo rompa la racha de cuatro derrotas consecutivas. "Entiendo que la afición esté un poco descontenta con nosotros, pero esto es muy largo. Con ellos hemos sido líderes y hemos ganado seis partidos consecutivos, con un respaldo increíble. Ni entonces debía haber una euforia desmedida, ni ahora hay que hablar de alarmismos".
El pivot de San Sebastián, afincado desde hace años en la isla, reconoce la dificultad que el juego del equipo halla en situaciones límite, "en todo caso, no ha habido ningún equipo que nos haya ganado de diez o veinte puntos, ni haya sido muy superior. Creo que en defensa estamos muy bien. Hay que pulir esos pequeños detalles en ataque y tener más confianza en nosotros mismos, para que una zona no se nos haga un muro".
En todo caso, tras el triple tropiezo liguero y la derrota en la final de la Copa Príncipe, Paco Olmos ha conseguido mantener la mentalidad del vestuario, "ni antes íbamos a quedar primeros, ni ahora nos vamos a quedar fuera del play-off. Hay que ir partido a partido. Ese ha sido el secreto del inicio de temporada y hay que volver a eso".
El reto del miércoles, en todo caso, está muy claro. Hay que derrotar al CAI Zaragoza y recuperar el basket-average. En la primera vuelta el ViveMenorca perdió 88-85 en la prórroga. "Son un equipazo hecho a base de talonario, con grandes jugadores que incluso han destacado en la ACB. Pero eso no siempre te da victorias. En la historia del CAI, con todos mis respetos, se ha demostrado. Han tenido auténticos equipazos, que incluso hubieran competido en la ACB, pero en los últimos años sólo han conseguido un ascenso".
Palabra de capitán, que concluye la radiografía del momento Vive con un "yo no cambio a mi equipo por el del CAI, pese a que nuestra situación actual no sea la mejor".






